Caminar sin rumbo fijo y llueve.
Esta mala costumbre de intuirlo todo
es como un olor que te persigue,
un olor que emana de todo lo que conozco
y más de tí que todo me lo diste aún sin quererlo.
Esta mala costrumbre de llegar a las verdades por tropiezo
y engañarse en el camino... porque duele más no hacerlo.
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