miércoles, 27 de julio de 2016
Bruised
lunes, 18 de julio de 2016
Influjo
domingo, 3 de julio de 2016
Goteando
Soñé con vos. Me estabas ayudando a ordenar mi casa, yo entraba después de hablar con una chica simpática que viajaba siempre con su perro, un pastor alemán enorme y cariñoso. Vos estabas ocupado, yendo y viniendo del baño al cuarto. El baño era hermoso, tenía una tina clásica junto a la puerta doble de un balcón que daba a la calle y que teníamos abierta. El viento entraba suavemente y movía las cortinas.
De pronto saliste del baño, y te pregunté, si ya habías terminado allí para bañarme. Vos me contestate sin mirarme que sí.
Yo entraba al baño y con la puerta principal aún abierta me acercaba a la bañera, probaba el agua y miraba entre los espacios que no tapaban las cortinas, a la gente caminado en ese día claro. Me quité el pantalón, mientras recordaba algo del cuarto que necesitaba. Me moví rápidamente hacia la puerta del baño, porque estaba menstruando y no quería mancharme, pero no sirvió de nada, una gota grande de sangre bajó por mi pierna derecha hasta caer en el mosaico gris del baño. No me importó y salí sólo con mi camisa larga, que cubría lo suficiente. Cuando volvía del cuarto hacia el baño me topé con vos y tu cara de sorpresa, que iba de mi cara al hilo de sangre en mi pierna. Me volví hasta quedar frente a vos, tus ojos enormes mirándome, preguntándome, y te sonreí, feliz, porque así me sentía, y libre y fuerte y bella, con vos y tu sorpresa y tu terror, viéndome de frente, como nunca, en ese lindísimo día.
