lunes, 29 de febrero de 2016

Instantánea 9 (Sombra)

Caminar en la oscuridad es más fácil si siento la cercanía de tus manos, los movimientos de gato de tu cuerpo, tu aliento que se acerca, sin tocarme, y que se aleja al tiempo, sin herirme. 
A veces siento que no puedo desentrañar la maraña de palabras que no dices, ese lenguaje tuyo, tan sufrido, misterioso e imperceptible. Pero sigo aquí, moviéndome con tu pulso y pretendiendo que no hace falta que me necesites.                                                                          
Me gusta ser la fuerte, la que sigue adelante y no te extraña, la que sonríe. Me gusta pero a veces me hiela el pecho el sentir tu presencia conmigo, pero no encontrar tus ojos a media tarde o no sentir tu roce de pronto en mis noches tristes. 
                                                                                  
                                                                                
                                                                                                                                    

jueves, 25 de febrero de 2016

Elena (Extracto)

"(...)
¿Viene usted a dar un paseo?- le preguntó el hombre-. Creo que este lugar es una tumba: la Casa de los Muertos, Madame Kazimir es la Gran Petrificadora. Quiere convertirnos en estalactitas. Se nos permitirá soltar una lágrima cada hora, colgando del techo de alguna cueva, lágrimas de estalactita. Así se conocieron Elena y su vecino. Lo primero que él dijo fue:
Tiene usted la costumbre de echarse atrás. Empieza a andar y se echa atrás. Eso está muy mal: es el primero de los crímenes contra la vida. Yo creo en la audacia.
Las personas expresan su audacia de diversas maneras-objetó Elena-. Yo acostumbro echarme atrás, como usted dice, pero entonces voy a casa y escribo un libro que se convierte en una obsesión para los censores.
Eso es malgastar las fuerzas de la naturaleza. -Pero yo utilizo mi libro como si fuera dinamita, lo coloco donde quiero que se produzca la explosión, y me abro paso através de ella. (...)" 

Nin, A. "Delta de Venus", 1977

Última perenne

Anna Volpi, from the Flower Series

Escucho tus suspiros, ahogados en el silencio. 
Estás luchando, tanto más o igual que yo, por retenerlos:
Por extraer mi sangre de tu sangre, 
Extinguir mi llama que todavía arde en tu astillero. 

Pero no quiero que renuncies.
No quiero ser rumor de incendio viejo, 
Cuando aún me vibra en la piel el salvaje néctar de tus sueños.

Y yo sé que no podés amarme, aunque ya lo hayás hecho, 
Que estos malabares invisibles no son más que un tropezar de ciegos.
Pero dejame quedarme junto a tu boca por esta noche.
Dejame olvidarme, por hoy, de que te pierdo. 

Yo a cambio te regalo mis ardores por completo,
Para que te los amarrés a los costados y te los esparzás por todo el cuerpo,
Y recordés que, aún muriendo, 
Nuestro tiempo no dejará jamás de ser eterno. 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Instantánea 8 (sueño y corporalidad y mal tino)

Ese hombre gigantesco se volvió hacia mí con violencia, para vociferar que mis tetas eran "demasiado molestas".
Por mi parte, le miré fijamente a los ojos y respondí que "yo era de lo más bella y que si tanto le molestaba mi cuerpo, podía irse mucho a la mierda". Total era su pérdida. 
Sin embargo, me dolió su arremeter inesperado contra mi pecho, contra mi cuerpo, y mi suerte lamentable de encontrarme con gente grosera e insensible, o incapaz en cualquier modo de quererme, hasta en los sueños. 
Me despertaron la rabia y el aturdimiento. 

No consumada delirante


Quiero poseerte lentamente,
Con todas las luces encendidas, 
Quedar a merced de nuestros cuerpos,
Que se han deseado sin saberlo y sin medida.

Quiero impedir que te apresures, 
Desnudarte poco a poco:
Recorrerte.
Y sembrarte en la piel estas pasiones
Que se arrastran por mis sueños de repente. 

Posar mis labios en tus manos suaves,
Sentir en tu abdomen el nudo perfecto del espasmo, 
Delinear tu espalda decidida,
Enjuagar todas mis formas en tu bálsamo. 

Quiero que te quedes justo ahí, frente a mis ojos, 
Envuelto en tanto aroma de abundancia.
Quiero que me mires y me tomes desde lejos
Y arrancarnos con deseo esta nostalgia.

Quiero llevarte al punto ciego,
Sentir en el aire las vibraciones del tormento:
Que salives mi nombre con violencia,
Que me ruegues, amor, 
Como te ruego.