lunes, 28 de abril de 2014

Grieta

Quiero sangrar. 
Quiero sangrar estos dolores que me quiebran, 
que se arrastran desde lugares oscuros, lugares profundos que se enrollan sobre sí.
Quiero lavar con mis entrañas esta furia de estar tan sola.
Que se derramen sobre las sábanas, rojos, todos los miedos, las vidas truncadas, las ilusiones perdidas.
Y que sea como un disolverse tibio y alargado, cubriendo muslos rendidos.
Que sea como un correr de este cuerpo eterno
para encontrarme, por fin, con lo que existe. 
 

jueves, 17 de abril de 2014

Difuminada

 Un hombrecito como recortado de un álbum, como un figurín para adornar la cima de un queque de boda (la suya, la que quisiera tener, pero niega sosteniendo la mirada, como niño al sentirse desafiado). 
 - Creo que me está gustando la oficina- dice, y lo confirma, el peso de cierto deseo corporativo, intelectual, del "Buenas, señor Licenciado, pase por acá". Es un ansia que jala como una marejada que se ha venido formando desde mucho antes que naciera. Es esa levedad de los ojos claros, ese romanticismo de la luminosidad. 
 Nunca voy a estar segura de esto a lo que me metí y de lo que no puedo escapar porque el tiempo no se detiene, y ciertamente no lo hizo, ni lo hará. Mucha oscuridad, uno se puede acostumbrar a las nubes negras, a los ojos apagados, a la cautela. 
 Él dice no ser convencional y en cierto modo no lo es, pero sus urgencias lo delatan: la forma de arrojarse al camino, al amor, a la vida, son contundentes. Y se nota que le cuesta y que trata, trata con todo, ser algo más de lo que es (como si fuera tan especial ese desdén que se le viene encima con las crisis, el cuestionarse sin piedad). 
 Y sin embargo, no deja de sorprenderme con sus arrebatos de espontaneidad, contados, pero ciertamente geniales, con los odios bien plantados o por lo menos ese único gran odio y ese gran miedo, que es de lo poco en lo que puedo verme en él. 

jueves, 27 de marzo de 2014

Rincón


El olor se eleva desde la taza y llena el ambiente.
Aferrarse a los retazos, sin mucha esperanza.
Y luego seguir:
 Fue sólo un asalto del miedo.

lunes, 3 de marzo de 2014

Instantánea (7) (Papel)

 Hey! Hola!

 ¿Qué tal? Espero que todo esté bien...
 Acá el calor cae de pronto y uno se siente como un poco más olvidado que al minuto anterior; como si la tierra se elevara en la noche y se cerrara su espesura, algo así como en una selva de esas milenarias e impenetrables (o más bien, impenetradas), vos podés imaginarte, creo. 
En fin, no es para entretenerte con estas cosas de calor ni nada parecido, es sólo que a veces, como ahora, hace falta poder hablar con vos. Y es que son los temas también, te imaginarás, porque de pronto uno está lejos de todo y de todos y de tantas maneras, ya sabés, lo de siempre.
Y esto no es una paranoia, no es un grito de esos míos de antes, no. Porque de verdad que no quiero decir nada con eso, nada más de lo que digo: que en estas noches se está más sólo, y de pronto, uno sólo quisiera hablar con alguien -con vos- de cualquier cosa. 
 Bueno, de verdad espero que todo bien y no te moleste mucho el tiempo o el cambio, pero qué digo, si a vos todo eso te fascina, así que espero que lo estés disfrutando. 

 Un abrazo.
  M.

miércoles, 5 de febrero de 2014

80 (Extracto)

(...) Soñando nos es dado ejercitar gratis nuestra aptitud para la locura. Sospechamos al mismo tiempo que toda locura es un sueño que se fija. (...)


 Cortázar, J. "Rayuela", 1963. 


miércoles, 8 de enero de 2014

(Silencio, mientras caminamos y sopla el viento)

quiero regalarte una ventana: algo que revele y que proteja
Un pedazo de madrugada en el punto mismo de la transición 
una florecilla invisible de mi cabeza. 
 
Mi voz se quiebra cuando mirás al vacío,
hay lugares del alma que no pueden reparase, 
-vos tratas con fuerza, imaginás, y volvés-
pero aún lo veo: ahí esta(clarito)en tus ojos que vagan, sonriendo 

Y yo no se nada del infinito, sólo sé que no quiero encontrarlo
y que no te lo deseo, por lo menos por ahora.